“Todo lo que no se sabe se aprende si hay buena voluntad en el cumplimiento de los deberes, vamos andando aunque sea a paso lento”.
Madre Bernarda Morin, Sierva de Dios.
Los Sellos Educativos que nos identifican y caracterizan como comunidad educativa son fieles testimonios de nuestro quehacer educativo y evangelizador, con calidad, tradición y excelencia.
Mantenemos el compromiso de brindar a cada niño, niña y joven las oportunidades de aprendizaje para que puedan construir su propio proyecto de vida a la luz de los valores del Evangelio.
Los sellos que nos representan son:
Educamos y evangelizamos ofreciendo un conjunto de oportunidades de aprendizaje que favorecen el desarrollo integral, el descubrimiento de la fe, el encuentro con Dios y el descubrimiento de la vocación en la iglesia. Nos inspiramos en Dios Padre Providente, María Madre de Dolores, el testimonio de vida de la Madre Emilia Gamelín y la Madre Bernarda Morín y una Iglesia que Educa y Evangeliza a la luz de los valores del Evangelio.
Consideramos al niño, niña o joven como centro de nuestra tarea educativa y pastoral; es principal protagonista de ésta. Por ello, proponemos un currículum evangelizador que favorece el desarrollo de aprendizajes, habilidades, la vivencia de valores y actitudes que orientan un sano crecimiento interior, con énfasis en el aprendizaje de ser persona, el desarrollo de la fe y el discernimiento de un proyecto de vida coherente y al servicio de los más necesitados.
Creemos que la persona se desarrolla en comunidad. Por ello, enfatizamos un claro compromiso por reconocer la dignidad humana y de hijos de Dios de todos quienes forman parte de la comunidad educativa, privilegiando el respeto, apertura, confianza, disponibilidad, serenidad, esperanza, justicia, la vivencia de la fe, la solidaridad, el amor y el servicio desinteresado hacia los más necesitados, con alegría, esperanza y compromiso.
Promovemos la formación para el liderazgo de todos los miembros de la comunidad, de personas que realicen una mirada crítica y de discernimiento frente a los procesos de globalización y de construcción social; capaces de transformar su entorno en consonancia con un actuar inspirado en el Carisma Providencia. Para ello, animamos constantemente el actuar misionero en la caridad compasiva y la solidaridad creativa y profética con los pobres.
Nos reconocemos como parte de la creación, por ello respetamos y defendemos la vida, asumimos un compromiso con la ecología y el medioambiente, siendo responsables de construir un mundo sustentable que heredaremos a las generaciones futuras. Para ello, promovemos el compromiso y la responsabilidad en el actuar personal y comunitario, siendo corresponsables en proyectar un futuro mejor para las siguientes generaciones.
Nos caracterizamos por brindar un servicio de tradición, calidad y excelencia a cargo de profesionales altamente calificados y comprometidos con la labor educativa y evangelizadora, incorporando recursos educativos y tecnológicos de vanguardia, metodologías activas y participativas, sólidos procesos de planificación, enseñanza, apoyo y evaluación, que nos permiten el mejoramiento continuo de nuestro quehacer para asegurar el logro de aprendizajes de calidad para todos nuestros estudiantes.
A la luz de nuestros principios y sellos educativos, priorizamos que nuestros estudiantes puedan descubrir cuatro elementos claves para su formación. Estos son:
Es reconocer la presencia de Dios Padre en lo cotidiano y descubrir el proyecto personal de vida desde la Providencia de Dios para cada uno, integrando en nuestras vidas la iniciativa, la reflexión y la creatividad, velando por el cuidado del medioambiente, como un tributo a Dios creador. Ello implica: fe, apertura, confianza y disponibilidad.
Implica desarrollar la serenidad, fortaleza, esperanza y resiliencia para resolver los conflictos con madurez y en paz. Ello supone comprometerse con la consecuencia de sus opiniones y actos, haciendo ejercicio de: serenidad, paz, fortaleza, madurez y esperanza.
Es comprometerse con la vivencia comunitaria, fundada en la persona de Jesús. Celebrar la fe, mediante la oración y la Eucaristía. Esto implica: amar, vivenciar la fe y ser testimonio fraterno para los demás.
Promover la reconciliación, la justicia, la unidad y la paz; dar testimonio de gratitud, alegría y esperanza en su entorno, participando de grupos que expresan una solidaridad realista y audacia responsable e integrando la responsabilidad con su propio crecimiento y sus instancias comunitarias. Ello requiere: humildad, alegría, esperanza, compromiso, audacia responsable y caridad.